El martes se cumplió el 92º aniversario de la cogida que Ignacio Sánchez Mejías sufrió en la plaza de toros de Manzanares y que le provocaría su muerte dos días después. Como es tradición, la peña taurina que lleva su nombre se reunió en torno a su estatua para recordarle.
Ignacio Sánchez Mejías es un personaje muy relevante para la historia de Manzanares. No en vano, fue en nuestra localidad donde el 11 de agosto de 1934 se produjo la cogida que terminó siendo mortal dos días después. Y es precisamente aquí donde todo el mundo puede recordar sus múltiples facetas visitando el archivo-museo ubicado en la calle Monjas. Porque el sevillano no sólo fue torero, también cronista, dramaturgo, novelista, poeta, presidente del Betis y de la Cruz Roja sevillana, empresario aeronáutico y teatral, piloto de avionetas...
Sánchez Mejías también presta su nombre a la peña taurina que cada verano, en el aniversario de aquel fatídico día, le recuerda con cariño. En 2026, cuando se cumplían 92 años de su muerte, alrededor de cincuenta de sus miembros se reunieron en la tarde del martes en la plaza del Gran Teatro en torno a su estatua. Allí, como es tradición, se realizó una ofrenda floral, se rezó un padrenuestro en su honor y se elogió su figura.
Posteriormente, la acción se trasladó a la plaza de toros de Manzanares. Allí se dio lectura al poema 'La sangre derramada' de Federico García Lorca, de cuya muerte se cumplirán 90 años el 18 de agosto, para cerrar la velada con música y con un brindis a la salud de Sánchez Mejías.