Ciclo de Santos Viejos 2026

Ramón Ángel Jiménez: “la fe no es una carga, sino un regalo que da sentido a la vida”

El pregonero de la Virgen de la Paz compartió un testimonio personal de conversión y superación, cargado de devoción y esperanza

El pasado sábado, la ermita de la Virgen de la Paz acogió el pregón inaugural de las segundas fiestas del ciclo de santos viejos 2026. Ramón Ángel Jiménez Calero, vecino del barrio y profesor de secundaria, fue el encargado de pronunciar un testimonio que trascendió lo protocolario para convertirse en un relato de vida marcado por la espiritualidad y la veneración a la Virgen. El acto, que contó con una gran afluencia de público, marca el inicio de una programación que se extenderá hasta el próximo 25 de enero.

El pregón inaugural de las fiestas de la Virgen de la Paz comenzó con una presentación cargada de sentimiento. Carlos Calero Manzanares, hermano mayor de la hermandad, prestó su voz a las palabras escritas por Marian Herrerías, pregonera del pasado año y esposa de Ramón Ángel Jiménez. Una introducción en la que fue descrito como una persona a la que la fe le ha servido de tabla de salvación para afrontar tragedias personales, como el fallecimiento de su hija Irene en 2023, transformando su dolor en “un servicio de esperanza para los demás”.

Durante su intervención, el pregonero realizó un recorrido por su historia en el barrio y confesó que, a pesar de haber crecido a medio camino entre la Virgen de la Paz y Jesús del Perdón, vivió gran parte de su vida en la “autosuficiencia espiritual” y el ateísmo, hasta que la influencia de su mujer y sus hijos propició su conversión en el año 2015. “La fe no es una carga, sino un regalo que da sentido a la vida”, afirmó ante los asistentes.

Jiménez compartió uno de los pasajes más íntimos, conmovedores y recientes de su camino vital cuando, tras ingresar su mujer en el hospital, encontró en la capilla de este centro un refugio en la oración y en la Virgen de la Paz. Según relató, al regresar a casa, un mensaje hallado en un cuaderno le hizo comprender que “los pequeños milagros son caricias del cielo” y que, incluso en la incertidumbre, la esperanza y la paz no nos abandonan.

Para cerrar, el pregonero lanzó una invitación a los vecinos y vecinas de Manzanares, para que vivan estas fiestas desde la reconciliación familiar y la participación en todos los actos, especialmente en los religiosos: “no os quedéis solo en la procesión o en la verbena, venid al altar. Es allí donde la Virgen nos entrega a su hijo. Participar en la Santa Misa es sumergirse en la fuente de la paz. Es salir de la iglesia con una fuerza que no no es nuestra, sino de Dios, para ser sembradores de esperanza en nuestros trabajos, en nuestras calles y en nuestras casas”.

Tras el discurso, la hermandad hizo entrega de un obsequio conmemorativo a Ramón Ángel Jiménez, así como de la medalla de la hermandad a Marian Herrerías. El cierre musical de la velada corrió a cargo de la Tuna de Manzanares, que amenizó el ambiente festivo tras esta solemne y emotiva apertura.

Las fiestas en honor a la Virgen de la Paz continuarán durante la semana con el solemne triduo del 22 al 24 de enero. Además de la propuesta ‘Las personas mayores con la Virgen de la Paz’, que se celebrará mañana miércoles por la mañana en la ermita, los actos más destacados tendrán lugar el fin de semana, con la tradicional hoguera el sábado, así como la función religiosa y la procesión de la imagen de la Virgen por las calles de Manzanares el domingo.