El manzanareño Kike Labián, reconocido gestor cultural especializado en derechos culturales e innovación social, ha sido distinguido con el Premio Nacional de Juventud en la categoría de Cultura. El galardonado, que actualmente desempeña el cargo de Director de Innovación Social y Arte en la consultora Harmon, recibe este premio tras una sólida trayectoria liderando proyectos de incidencia política y mediación cultural, incluyendo la coordinación de ejes estratégicos en el Plan de Derechos Culturales del Ministerio de Cultura.
El Centro Internacional de Creación ‘Réplika Teatro’ acogió el pasado 26 de febrero la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Juventud que otorga el Instituto de la Juventud (INJUVE), adscrito al Ministerio de Juventud e Infancia. Entre las personas premiadas, el manzanareño Kike Labián fue reconocido en la categoría de Cultura por su trabajo en la innovación social y derechos culturales. Para Labián, recibir este galardón supone “un gran impacto emocional y un impulso a su trayectoria”. Así lo ha afirmado en declaraciones a Manzanares10TV, donde insiste en que este triunfo no es una cuestión individual, sino el resultado de una “condición de posibilidad colectiva”.
Labián destaca que ese germen cultural se fraguó en Manzanares, gracias a la influencia y apoyo de su entorno familiar, así como del instituto Sotomayor, la Escuela Municipal de Música y la banda de la AMC ‘Julián Sánchez-Maroto’, a las que define como “estructuras pioneras” en la accesibilidad a la cultura. Durante su adolescencia, además de formar parte del grupo de ska ‘Sin Komplikaziones’ también impulsó junto a su hermano y otros amigos proyectos de cultura comunitaria, como la Semana del Rock que considera el “ABC” de lo que debería ser la gestión cultural pública.
Una trayectoria marcada por el impacto social
Formado originalmente como músico en la especialidad de Percusión, Labián ha sabido integrar la sensibilidad artística con el pensamiento estratégico. Entre 2020 y 2025, fue cofundador y director de Kubbo, una organización sin ánimo de lucro dedicada a procesos de mediación con poblaciones vulnerabilizadas. Además, su labor ha sido reconocida internacionalmente al ser seleccionado como Acumen Fellow en 2022 y recibir el Premio JES de la International Youth Foundation. En su faceta académica, ha ejercido como Tutor de Innovación en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y ha colaborado con instituciones de prestigio como la UNAM y Ashoka.
La defensa de los derechos culturales
Un eje fundamental en el discurso de Labián es la defensa de los derechos culturales, un concepto que, aunque reconocido en la Constitución, presenta brechas reales “por motivos de código postal, género o edad”. En este sentido, señala que “es necesario” que las instituciones públicas apoyen de igual manera a la cultura “profesional”, como a aquella que se genera en otros espacios, ya que la participación cultural “mejora la salud, la educación e incluso la cohesión social”.
Respecto al papel de la juventud, Labián rechaza la idea de que los jóvenes no consuman cultura, sino que sus modelos de consumo están “menos reconocidos” por generaciones mayores. Además, subraya que existen barreras estructurales, como el precio de la vivienda o el tiempo de desplazamiento a los centros culturales, especialmente en las grandes ciudades, lo cual dificulta su participación. Como ejemplo de éxito, cita su trabajo con el Museo Thyssen, donde el público joven aumentó considerablemente tras permitirles decidir y programar sus propias actividades.
El Premio Nacional de Juventud reivindica los pueblos como espacios generadores de cultura, por ello, lanza un mensaje final a las instituciones, para que confíen en el potencial del medio rural y doten de recursos a la cultura: “confiemos en los pueblos y destinemos recursos para que lo que los jóvenes sueñan en su cultura pueda pasar”. La trayectoria de Kike Labián es una prueba de que la cultura no es un bien accesorio, sino un derecho fundamental que requiere de apoyo institucional y comunitario para desarrollarse plenamente.