El CEPA San Blas acoge del 20 al 30 de enero, la exposición ‘Punto y seguimos. La vida puede más’, promovida por el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones. Con el objetivo de visibilizar y sensibilizar sobre la trata de seres humanos, esta exposición albergó a gran cantidad de mujeres en su inauguración.
La exposición fotográfica itinerante 'Punto y seguimos. La vida puede más' se presentó ayer en el nuevo edificio del CEPA San Blas. Las fotografías realizadas por el autor, Fernando Mármol Hueso, enfocan el tema central de la exposición: la trata de personas. La charla impartida por Antonia Pérez, educadora social perteneciente a la congregación religiosa 'Adoratrices', se fundamenta en tres líneas argumentales: El drama vivido por las personas que han sufrido situación de trata, la indiferencia y la esperanza de una vida libre de la explotación, con la implicación de la Iglesia y de la sociedad civil.
La Sección de Trata de Personas a la que pertenece la ponente, es un organismo de la Iglesia Católica en España, dedicado a atender a todos los grupos de personas relacionadas con la movilidad humana. Entre ellos los migrantes y refugiados, así como las personas víctimas de la trata de seres humanos
La “Trata de Personas” es una realidad invisibilizada para la ciudadanía. En la mayoría de los casos no se detectan ni identifican situaciones de trata, siendo difícil por lo tanto, combatirlo si no se llega a conocer. A través de este proyecto fotográfico se pretende “visibilizar y sensibilizar” ante la situación de abuso y explotación de personas. Como expuso la educadora social al cargo de la charla expositiva, la trata es “un negocio que mueve millones de euros mientras somete a miles de personas a situaciones de esclavitud, atentando contra su dignidad y vulnerando sus derechos fundamentales”.
La trata es un problema que traspasa fronteras, haciendo que “mujeres y hombres que son captados en sus países de origen y trasladados hasta países de destino con fines de explotación sexual”, también en la provincia de Ciudad Real. En España, la forma de explotación más habitual es “la sexual, y tiene como víctimas en su mayoría a mujeres y niñas”, aseguró la ponente.
La exposición se podrá visitar del 20 al 30 de enero, en el nuevo edificio del CEPA San Blas, situado en la calle Zacatín, número 18; en su horario de apertura. Asimismo, el día 23 se celebrará a las 11:30 horas, una segunda charla informativa impartida también por Antonia Pérez, acerca de la problemática que denuncian las fotografías.